
Hace tiempo olvidé respirar. Un día desperté con ganas de quererme y tomé decisiones que cambiaron mi vida por completo.
Desde entonces, me levanto sola en una pequeña habitación de un piso de Valladolid.


Han sido tiempos difíciles pero pese a lo que duele dejar tanto atrás, me siento tranquila.
Es curioso cómo funciona nuestra mente y todo lo que influye en el cuerpo que la sostiene. Es capaz de derrumbarte hasta perderte, como es cómplice para recuperarte. Siendo su aliada, todo irá bien.

A veces me encuentro sonriendo en la ducha porque un rayo de sol se cuela para saludarme, me siento boba por ello y a la vez plena. No necesito más, necesito poco, me necesito a mí conmigo.
Disfrutar de los momentos más simples y agradecer las acciones sinceras.
Cuando tuve claro cómo caminar, vi el camino. No sé dónde terminará, ni cómo ni cuándo. Hoy disfruto del simple hecho de caminar conmigo.
Que bonita descripción de tu momento,de tus sentimientos y de sensaciones.
Tomaste el mando de tu vida y eso te hace sentir bien.
Te quiero mi niña ,eres tan sensible,tan transparente,tan pura que siempre me conmueves.
Gracias, tia, muchísimas gracias por esas palabras tan bonitas. Te quiero.
Es una página preciosa. Me alegra mucho de que vuelvas a escribir.
Muchas gracias por el piropo y el apoyo.
Bellísimo
Muchas gracias, de corazón.
Precioso!
Muchísimas gracias, me alegro que te guste.
¡Y que reconfortante es para los que te queremos saber que eres TÚ, que estás CONTIGO y que te quieres y te cuidas!
¡ Que bien escribes!
¡Qué bonitas palabras, tía! Mil gracias por tu apoyo.