Ha sido uno de los proyectos más motivadores y bonitos en los que he participado, se que siempre lo recordaré.
Como cada año, mi tío Jordi hace varias visitas a Alemania por motivos de trabajo, pero en esta ocasión había un añadido; se reunían todos los directivos que representaban a la empresa en diferentes países y tenía que llevar consigo una pieza artística que representase de alguna manera a su país.
Me mandó un correo en el que explicaba, a rasgos generales, en lo que iba a consistir su viaje. Hablaba de una comunidad que habitaba en la localidad de Waldenburg, allí había un centro en el que cuidaban a niños que por diferentes razones no han podido crecer con sus padres biológicos.
Aquí, en la aldea Albert Schweitzer Kinderdorf, se encargan de cuidar y proteger a estos pequeños, les buscan a familias que cuiden de ellos, les aporten estabilidad y confianza. La empresa en la que trabaja mi tío decidió aportar una ayuda económica y a través de sus trabajadores contribuir con labores para mejorar aquella aldea infantil. Cuando terminé de leer el correo, supe que tenía que hacerlo.
Reuní la información que tenía y comencé a trabajar bajo dos conceptos: representar a España y a los niños de Albert Schweitzer. Estaba limitada en el soporte y tamaño, podía ocupar un DINA4 y debía ser papel. Con las bases y la técnica claras empecé a trabajar en el collage.
Por un lado tenía a España, pensé en utilizar los colores de la bandera, así sería fácil saber de donde viene la pieza. Por otro lado tenía el espíritu de los niños y de aquel centro así que busqué niños de diferentes épocas y edades, que estuviesen en diferentes posiciones para darle movimiento.
Ahora quedaba el dónde, el escenario tenía que decir algo y recoger todo lo anterior. Un globo aerostático recuerda a la imaginación que tienen los niños, que es libre y vuela. La bandera haría la forma del globo, cosí unos pedazos de tela roja y gualda y lo amoldé a la apariencia de mi boceto. El cesto lo hice a ganchillo con cuerda. Y los niños jugaría alrededor de su imaginación en forma de globo. Esta manera de pensar y trabajar a partir de conceptos es gracias a Eva Cruz, quien me descubrió otra parte de “el mundo collage” que desconocía; una profesional como la copa de un pino y una bellísima persona, gracias.
Quedé contenta con el resultado, disfruté de cada paso y decisión que iba tomando; puse todo mi cariño para hacérselo llegar a la gente de la aldea.
A la vuelta, mi tío me contó que la chica que coordina el centro se emocionó al verlo, y Jordi también, con lo cual para mi fue la mejor satisfacción del mundo. Hoy, está expuesto decorando una sala del centro, junto a las otras piezas de multitud de países. Gracias por darme la oportunidad de trabajar con las manos y el corazón.
Les diremos a los ninos y ninas que imagen que van a hacerse una entrevista a si mismos. Han de pensar que cosas se preguntarian, como se presentarian a si mismos, que cosas dirian.
Trabajar con niños es genial, se aprende mucho de ellos.
Seguro que esas entrevistas de si mismos son muy interesantes y al escucharles echareis unas risas, son tan naturales e inocentes.
Muchas gracias por escribir.
Simplemente precioso ^^
Mil gracias Tata.
Qué forma tan bonita de sacar una lágrima y una sonrisa… sigue así, no cambies nunca. Centros así son los que te hacen ver que siempre hay esperanza. Bonito proyecto!
Mil gracias Lau.
Totalmente de acuerdo, en este centro hacen una labor muy importante.
Un beso grande.
Andrea,
gracias por ayudarnos a hacer un poco más felices a todos esos niños. Sin duda, una de las experiencias más entrañables de mi vida. Y además, con un regalo fantástico: tu trabajo, lleno de calidad, ideas, dulzura y amor.
Un beso.
Tu tío Jordi.
Mil gracias a ti, por darme la oportunidad de colaborar de esta manera tan bonita.Un proyecto lleno de amor.
Un beso muy grande.