Uno de noviembre. Día para rememorar a los que ya no están.
En realidad, si has perdido a alguien le recordarás en muchos momentos, no solo en esta fecha.
Asumir que alguien que has querido se va es duro, muy duro pero poco a poco vas asimilándolo y la pena se convierte en alegría cada vez que le recuerdas.
Te puede parecer injusto, pronto e incomprensible pero ocurre.
¿Qué queda de nosotros cuando nos vamos? Momentos, manías, nuestra manera de ser o algo muy característico y peculiar.
Por eso, vive momentos y sé tu mismo. No tengas miedo a ser diferente, saca tu esencia y deja ver al mundo que hay mil maneras de vivir y todas son respetables mientras no hagas daños a los demás. Aprovecha cada ratito por pequeño que sea.
A vosotros, miro al cielo y os recuerdo sonriendo, os echo de menos y aunque sonría la nostalgia me visita. Gracias por compartir un pedazo de vida, siempre estaréis vivos dentro de mi.